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Fútbol Femenino GUA

Yuvitza Mayén, la humilde jugadora que creció entre cafetales en Santa Rosa

Pese a ser defensa, Yuvitza Mayén demostró su alma goleadora con Unifut en el torneo regional de la Uncaf, en el cual fue la mejor artillera, con ocho tantos.

Por Edwin Fajardo – Prensa Libre Guatemala


El patio de la Escuela Sor Guadalupe Franco Santos, de la aldea San Antonio El Teocinte, Santa Cruz Naranjo, Santa Rosa, testificó los primeros contactos con un balón de futbol de la jugadora Kellin Yuvitza Mayén Hernández, campeona goleadora del torneo de Interclubes de la Uncaf.

Transportarse en bus desde su terruño hacia la capital, casi todo los días, durante los últimos cinco años, para entrenarse con Unifut no ha sido ningún inconveniente para la futbolista, quien después de la gesta conseguida en Panamá está lista para asumir un nuevo reto en su efervescente carrera.

Mayén Hernández está a un paso de unirse al futbol universitario de Estados Unidos, ya que la TCU —Texas Christian University— le ofreció una beca estudiantil y deportiva.

“Desde que estuve con la Selección Nacional Sub 17 la TCU me ha dado seguimiento y ahorita estoy en mi última etapa de aprendizaje de inglés para someterme a mis últimos exámenes y poder viajar en enero a Estados Unidos”, aseguró la anotadora de ocho dianas en el certamen que coronó a Unifut como monarca del área centroamericana.

“Estoy muy feliz porque el futbol me está dando una nueva oportunidad de desarrollo. Los sacrificios han valido la pena”, agregó la hija de María Joba Hernández Donis y de Dimas Encarnación Mayén Campos, a quien le ayudaba a cortar café en San Antonio El Teocinte.

Kellin Yuvitza, quien a los 15 años debutó con la Selección femenina absoluta, está agradecida con su entrenador Benjamín Monterroso, no solo por la oportunidad que le dio, sino por ser un auténtico guía.

“Él me llevó a los 14 años a Unifut y me ha tenido mucha confianza. Su familia también me ha abierto las puertas de su casa, así como las de mis demás compañeras, para quedarme a dormir cuando ya no me da tiempo de regresarme a mi casa”, confiesa.

Mientras se concreta su sueño universitario en Estados Unidos, la futbolista de 19 años solo piensa en abrazar a sus seres queridos.

“No veo a mis familiares desde hace más de dos semanas. Ellos son muy importantes para mí porque en el futbol femenino se necesita de muchas palabras de aliento, porque en nuestra disciplina no hay patrocinios, salarios y ni reconocimientos. Jugamos por amor y por voluntad propia”, dijo la defensora, quien por estrategia fue delantera en el torneo realizado en Panamá.

“A mi padre le ayudaba a cortar café en mi aldea. Paso cuatro horas entre los buses, y ahora el futbol me da la oportunidad de poder concretar una beca deportiva y estudiantil en Estados Unidos. Estoy muy feliz”, puntualizó.

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