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No es casual que nuestro nombre lleve la palabra PASIÓN porque de eso se trata esta maravillosa disciplina del fútbol.

Luego de más de 30 años de comentar desde los estadios, entrevistar jugadores, entrenadores, árbitros y aficionados, una cosa me queda muy clara, esto es lo que mueve a Centroamérica, sin importar la edad, género o clase social, el fútbol, nuestro fútbol, es parte del ADN de los centroamericanos.

Al recorrer Centroamérica, en cada pueblo encontramos niños y niñas jugando con un balón, ya sea en una cancha local o una hechiza en media calle con los marcos delimitados por piedras. Sucede en El Barrio San Antonio, de Guatemala, en donde descubrió su pasión Juan Carlos “El Pin” Plata, o Jorge “El Mágico” González, salvadoreño, quien aún en su mejor época no veía el fútbol como un trabajo sino como su pasión.

Otro gran futbolista centroamericano, el hondureño Carlos Pavón corría detrás de la bola con sus compañeros en la Escuela Manuel Bonilla en el Departamento de Yoro, siendo su primer equipo el “Productores y Asociados” y su carrera transcurrió en equipos de Honduras, Guatemala, México, Colombia, Estados Unidos, Italia y España.

El Chorrillo de ciudad de Panamá, también ha sido testigo de muchos partidos de futbol callejero, como aquellos que disputaba Romel Fernández, quien fuera parte de la selección de Panamá para las eliminatorias de México 86 y fue en su corta vida un digno representante del fútbol panameño, reflejando la esencia de lo que hoy vemos con el equipo canalero que dirige Dely Valdés.

También sucede que al pasar por Pedregoso de Pérez Zeledón cada niño y niña que uno ve lleva muy orgullosamente su camiseta de “Navas” y sus guantes de portero, ya que como muchos aspiran con ser una de las fichas claves de equipos como el Real Madrid. La realidad vivida por Keylor Navas al salir de su pueblo y a los 23 años mudarse a otro país a representar a Costa Rica, es un sueño para muchos. Keylor ha jugado con el Albacete, el Levante y actualmente con el equipo merengue. Una muestra clara que los sueños se consiguen con fe, arduo trabajo y mucha pasión.

¿Creen ustedes que la región está preparando futbolistas del calibre de todos ellos? ¿Tendremos más Juan Carlos, Jorges, Carlos o Romels, o serán más Keylors?  Mientras pensamos en esto, podemos asegurarles que también se están preparando Marías, Andreas, Ana Lucías y Shirleys. Porque somos más que fútbol, somos talento, somos pasión, somos Centroamérica.


Por Eduardo Solano | Centroamérica Pasión de Fútbol

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